viernes, 8 de abril de 2016

La misma vida_ Lorena Fernandez

martes, 9 de febrero de 2016

Hoy me digo muchas cosas...(texto) Lorena Fernandez

Hoy me digo muchas cosas
y el silencio se pronuncia
como nombres que he olvidado
como la palabra nunca.
Casi algo de sentencia
tendrá mi mente recluta
cuando vuelva a navegar
por su misma fiebre ilusa.
Parece incompresible
creer que a penas me asustan
los dolores ofrecidos
como vasos de cicuta.
Y latiendo en mi paciencia
la vida que aún me inunda
y dejando a mis reproches
gritar verdades desnudas.
Callar se volvió pecado
y vivir solo una excusa
la perfecta y descarada
para matar amarguras.
Si pudiera renacerme
con tanta de esas ternuras
con esas nostalgias dulces
cuando la luna me acuna...
Y el cielo se muestra pleno
mezclándose sin censura
con el mar y su frescura
que de noche sabe oscuro.
Cuando nada ya resulta
mis letras saben a crudas
y camino con los ojos
llenos de aquella espesura;
que derramó las traiciones
en mis libros en penumbra
y hoy latiendo en mis entrañas
se convierten en locura.
Perdón, me inspira preguntas
ya mi sangre he derramado
no se si algo he pagado
o si hay alguien que me juzga.
La tentación y las dudas
son verdugas de mi misma
y he perdido la cordura
por eso es que hoy me abisman...
Pensamientos y distancias
esta fiebre mia, pura
y me visto de ignorancia
porque mi fe se derrumba.
Yo respiro libertades
y me aventuro al futuro
rogando que mis verdades
sean puerto ya seguro.
Me dan nostalgias las flores
y lloro a veces de miedo
aunque sigo mi camino
porque todavía, creo...
Creo en mi nueva historia
en dolores y secretos
creo en la vida misma 
que me besa con respeto;
en mi paz, en mi ternura,
en mis horas de tormentos,
en mi espera que es eterna
y en la muerte de mi cuerpo.
Y en la primavera misma
que colmará de recuerdos
a  mi alma renacida
en su fe y en el silencio.
Hoy me digo muchas cosas
es verdad, ya no lo niego
porque mi poeta escribe
lo que mira en su espejo.

Lorena Fernandez. Obra perteneciente a Reflexiones 2011
Derechos de Autor reservados.

sábado, 23 de enero de 2016

NI BELLEZA, NI CASTIGO (texto)



Atravieso el mar de mi inconciencia
con la sed en mi cuerpo del desierto
y sintiendo el vacío del abismo
de un sueño pesado me despierto …
persiguiendo estrellas con mis ojos
y gritando sin pausa en el silencio
luego apoyo mi mente en el despojo
de mis tibias palabras que no entiendo.

Yo no he visto belleza más sublime
ni castigo más fuerte que este infierno
sin embargo el frío suele herirme
y el olvido me habla del destierro …
Tantas veces miró mis tristes ojos,
tantas veces camino sin aliento
que me sabe a muerte este asombro
y el cariño que nace es violento.

Atardece de nuevo en mis valles
yo le bajo los ojos al encuentro
y me pierdo inconsciente en las calles
de amores que a penas hoy recuerdo.
Mi jardín, mis flores más amadas
mi vestido y mi rostro ya se han vuelto
todo eso que nunca he pronunciado
todo eso que late en el secreto.

Vivos siguen los sueños perturbados
muertos suelen ser los miedos de lo incierto
y Ella sigue ahí clavada en soledades
y yo soy libre, esclava del misterio.
Su voz me late como aquellas emociones
y mi sangre se esparce sin quererlo
bebiendo el dolor dulce de razones
escupo el corazón de sentimientos.

La fiebre me invita a sorprenderla
y siento el cariño como a un niño
que debo protegerlo y abrigarlo
si no se morirá … y si me olvido
me pierdo en las preguntas y me vuelvo
un juez que todo lo castigo,
castigo su perfume, su sonrisa,
sus ojos, su pelo y su desvío …

Y si hablo de culpas ¿Quién responde?
¿Será su voz que todo lo acaricia?
¿Seré yo quién intente defenderme?
¿O será que otra vez estoy perdida?
Yo no tengo más que este desquicio
tesoro enterrado en mi isla,
ya han muerto tantas flores …
no sé quien hoy podrá salir con vida.

Lorena Fernandez
Derechos Reservados


jueves, 14 de enero de 2016

TU OLVIDO (texto) Lorena Fernandez



Me quedé sentada sobre la vereda
sosteniendo apenas mi pequeña frente;
me quede en silencio como suspendida
callando las veces que volví a creerte.

Y el dolor que vuelve, después de este tiempo
no entiendo que busca sobre los recuerdos,
no entiendo que vuelve si todo se ha muerto
tu olvido parece burlarse a lo lejos.

Yo no sé decir lo que no se siente,
yo no se mentir, prefiero el silencio
la huida, el perfil de amores con sombras
el amor que vuelve casi con desprecio.

No tuve mas fuerza para sostenerme
preferí caerme en esos abismos
de desiertos puros y espejismos tenues,
de noches sin panes y ríos sin puentes.

Yo elegí tu bien sobre tempestades,
yo elegí perder todo lo que amaba,
lo acepto con paz, solo que me duele
tu olvido callado ante tantas muertes.

Tu olvido incoherente ante tanta vida,
que asfixian bondades que no te detienen
tu olvido es un soplo que esparce invencible
todo este amor que en mi agoniza.

Y me hace indefensa ante pequeñeces
sin poder gritar ante la apariencia,
tu ciencia exacta que todo lo oculta,
lo oculta y lo vuelve olvido y ausencia.

Lorena Fernandez. Porque muero de amor 1998



jueves, 7 de enero de 2016

SINTIENDO LIBERTADES


Esclava de este aire...mis flores son extrañas,sus rostros han cambiado,la angustia ha sido tanta...Y yo buscando apenasun rastro de ese mundo¡son fuertes las cadenas,son años y segundos!No quiero detenermede nuevo en mis flores,si cada nuevo encuentrome habla de dolores...Dolores necesariospodrían definirse,vacíos y cansanciosque poco ya redimen.Extraño es este mundoya todo desconozcoaun lo que fue míoparece que es de otro...La soledad latiendogritando en mis entrañasno puede ya encontrarmepor eso es que me daña...Me daña el desconsueloy mi verdad tan hondala noche que me ha envueltose bebe mi demora...Mi mente es el infiernoque intenta defendersey yo aun armadame siento diferente.Con armas en las manosme siento indefensay veo que es en vanoluchar contra mi fuerza.La noche no relajami cuerpo en este tiempoy si me duermo un pocome despiertan los miedos...Y vuelvo al mismo infiernode habitar mis noches,de gobernar mi cuerpola vida es un reprocheAl encender el fuegoy al ver como respondenlos gritos que aturdieronalterando mi orden.Y siento que me pierdo,el vacío me abrumay creo en la locuraque hoy me está invadiendo.Quizás sea ese fuegoque alumbra y que me quemay al ver los ojos míosse sueltan las cadenas...Y al ver mis pies desnudossangrados en la esperapresienten que ha llegadola hora... y se quedansintiendo libertades¿Y donde habrán de irse?Si regresar no pueden¡A continuar se dice!La noche es muy oscura¿Cómo seguir acasoen este extraño mundoque apenas ver alcanzo?En este nuevo instantesin llorar abandonos¿Dónde podrá ampararsemi alma y ese todoque tanto ha cambiadoy ya no encuentro el modode volver a vivirlocon el amor que escondo?Mis manos se hacen fuertesaunque son dos despojosque luchan por vencersedespués de tanto odio...El odio no ha existidoen mi, está el hondodolor de consecuenciaque lo ha sembrado otro...Y puede ser inciertotal vez un poco tontobuscarle las razonesal dolor que soporto.Quizás solo escupala rabia de este colmoy se me vuelva tiernala noche que yo nombro;Mi corazón contemplasolo mi ser en letrasy pueda ya olvidarlas¡Cuándo calle el poeta!

Lorena Fernadez. Volviendo a mi.2002


DESPUÉS DE LOS ENTIERROS



Los entierros me dejaron sin palabras
quizás pueda superar el triste miedo,
caminar sin pensar en lo que amaba
y cargar con mi dolor en el silencio.
Mi mirada se detiene nuevamente
percibiendo al perfume del misterio,
los fantasmas se han bebido sin saberle
el desquicio que vivió mi propio tiempo.
Sin querer vuelven hoy mis pies sangrados
a pisar entre piedras que se encarnan
y el olvido que se instala como un clavo
en lo hondo de mis dulces esperanzas.
Yo no puedo regresar, los ojos míos
no distinguen en el barro mis pisadas
y aunque es firme la intención de mi camino
ya mis fuerzas no responden a mis ansias.
Perturbada por vacíos, por ausencias
y cegada por las noches que nacían
me pregunto ¿Llegara el nuevo día
para renacer de nuevo en el alma?
Es la pura soledad la que me ahoga
quiera Dios que cobre al fin sentido
y que el frío que me abraza haya oído
que mis flores se murieron deshojadas.
Yo sé bien que me tiene amenazada
esa muerte que no sé de donde vino,
y el miedo que me deja sin sentido
para caer de nuevo, en sus garras.
¿Cómo seguir con este mi camino?
¿Cómo volver a ser, sí mi esperanza
fue construida sin querer sobre las flores
que cubrían débilmente mi vacío?
Y yo buscándole algún sentido
me encuentro con las manos destrozadas
ya no sé, si será este el camino
velar sobre el vacío y tener calma.
Cansancio sienten ya los ojos míos,
tristeza que mi corazón derrama,
perdida hoy descubro mi delirio
debilidad de pétalos, volaban...
Y yo pisando el frío de las piedras
tratando de esperar una mañana,
que me diera la luz que necesito
para iluminar a las sombras que me claman.
No puedo regresar, todas mis lagrimas
debieran de tener algún motivo
para regar el suelo suspendido
que al dolor despierta en mis plantas...
Necesito creer en mi osadía
yo ofreceré mis pies, mi pobre alma
mis manos que inútiles parecen
y mi callada urgencia de esperanza.
El amanecer velara sobre mi eco
secretamente llegara a mis entrañas,
yo seré fiel en el temible silencio

porque solo en su voz mi alma se ampara.

Lorena Fernandez. Volviendo a mi. 2002
Ilustración: © A L E X A N D E R • Y A K O V L E V

lunes, 4 de enero de 2016

CAMINO A LOS ENTIERROS

No sé... si ha muerto mi niña
o camina sin regreso a los entierros
sus ojos solo hablan de cansancios,
su voz solo descansa en el silencio.
El arte de mirarse y detenerse
en sus desnudos pies, sangrados secos
la llevan con cuidado a los valles
aunque el mar no deja de guardarle un sueño.
Su rostro, su vestido y el camino
cambiaron sin saber, su triste aspecto
y el corazón que grita hoy muy fuerte
le dice que el amor aun no ha muerto.
Aunque el camino asuste por lo oscuro
de todos los vacíos y conciertos,
y por su fiebre crea que se fueron
esos fantasmas tristes de lo incierto...
Sus manos aun guardan los secretos
al ver como el amor se purifica,
es cierto que dolor implica
confiarlas, ocultando el miedo.
Y a veces cuando llegan las espinas
hundiéndose en ellas muy adentro
parece que sus manos aun sintiendo
no pudieras volver a ser las mismas.
Las mismas que se abren aun heridas
cuando resuena el eco del reencuentro
y vuelven a confiarse a la vida
para gritarle al amor que no se ha muerto.
Que pudieron sin querer negarle,
que llenaron a mi niña de tormentos,
pero el cielo que de noches la ha envuelto
ha querido, un amanecer brindarle.
Renacida con verdades que brillaban
en la aurora de sus propias realidades
le han devuelto poco a poco esos sueños
que han nacido en lo triste de sus tardes.
Todavía necesita contemplarle
al sol tibio que disipara los miedos
las angustias que de a poco entorpecieron
a sus ojos que creyeron aún cegados.
Y en la pura soledad de los entierros,
la nostalgia se ha vestido de dulzura
y la paz deja a mi niña sin censura
para hablar de su verdad al mismo cielo...
Levantada de sus propias tempestades
el milagro la despierta de lo incierto...
y aunque es crudo el frío de este invierno
su amor ha de ser, todo sustento...
Para comenzar de nuevo con sus flores,
para contemplar lo bello de lo nuevo
y abrazar a la esperanza que creía
que se iba con sus madres sin regreso;
A vivir en los entierros que nacían
y dejaban a su amor como a un huérfano
desterrado de caricias y alegrías
pisoteando ya lo digno que se ha vuelto...
Quizás tenga que mirar atrás un día
pero todo sanará, porque ya es tiempo
de volver a abrir sus manos a la vida
y creer en el amor que es verdadero.
.


Lorena Fernandez_ Reflexiones 2011.



viernes, 1 de enero de 2016

LA MISMA VIDA

La misma calma
el propio encuentro
la misma sangre
el mismo miedo.
La misma sombra
el mismo suelo
marcan las huellas
de los recuerdos.
La propia vida
latiendo adentro
con sus dolores,
con sus tormentos.
Los mismos mares
llenos de tiempo
las tempestades
y este desvelo …
Palabras frías
los sueños muertos
la misma cara
del desconcierto.
Las propias ruinas
y el mismo viento
puliendo piedras
al sufrimiento.
El mismo llanto
con su regreso
la propia muerte
dentro del cuerpo.
Cobran ternura
estos lamentos
si mi cordura
pronuncia el tedio
De la locura
su mismo incendio
que va brotando
dentro del pecho.
Y se lastima
al mismo cielo
si el abandono
sigue creciendo …
En las entrañas
del mismo infierno
sigue la vida
alzando vuelo …
La misma calle
el cruel desierto
el mismo juicio
el cielo abierto …
La triste huida
los muros tuertos
susurro torpe
de este silencio
Su golpe absurdo
va repitiendo
con su amor tibio
sin ser sincero …
Que nada pudo
negar lo bello
ni el mismo abismo

que está en mis dedos …

Lorena Fernandez
Obra de Reflexiones 2011

jueves, 31 de diciembre de 2015

SENCILLAMENTE. Lorena Fernandez



Pudo ser un amor
o tal vez un dolor
que al principio...
como espada marcó;
La distancia perfecta
en un camino común
que fue abriendo tus puertas
y las mías con luz.
Muy despacio, callada
en el nombre de Dios
puso fin a la espada
una paz interior.
que lleno nuestras manos
para algo mayor
era un puente hermanado
construido en su don...
Aun así, las dos yendo
en la entrega nació
la amistad que en silencio
en nosotras creció.
Fueron muchas mañanas
muchas tardes de sol,
y hubo noches sin panes
y hubo frió y dolor.
Yo te vi pequeñita...
¡Más pequeña era yo!
Yo aprendí de tu risa,
de tu rabia y tu Dios.
Estuviste conmigo...
y yo estuve con vos
en lo grande pequeño
que la vida ofreció.
Y si sigo creyendo
y me abrigo en tu voz
es porque aun comprendo
lo que todo encerró.
Lo secreto en tus ojos
que  mi verdad lo sembró
en medio de tantas luchas
la esperanza en el dolor.

La inocencia de momentos
lo bello y la transparencia,
lo tierno de cada encuentro
y tu importante presencia.
Compartimos en el tiempo
una pobreza mayor
¡pero hemos sido tan ricas
que hasta el camino creció!
Se hizo largo y hermoso
verdadero y tenaz,
con miserias y gozos
con dolores y paz.
Mi gratitud en tus brazos
para siempre estará
como un canto a la aurora
derramado, dormirá...
Sencillamente claro
tu corazón recordara
este nuestro camino
y nuestra eterna hermandad.

Lorena Fernandez. Obra perteneciente a Violeta y Otras 1998.
Dedicada a mi amiga Natalia Medina